Según tú no tengo arreglo,
que puede que pase mucho tiempo
pero mi sonrisa seguirá siendo rebelde
y mis lágrimas incontables,
que siempre encontraré el lado malo de las cosas;
que mis enfados no se podrán solucionar con un puñado de rosas.
Pero no tengo más que decirte
que yo soy así
y puedo ser un poco loca
pero no puedo cambiarme,
no puedo dejar de adorar el sabor de tu boca.