sábado, 18 de abril de 2015

Estrellas que se vuelven negras.

Desde que te has ido todo se ha vuelto negro
y un piano suena de fondo,
no sé quien lo ha puesto;
maldición, ya no sé ni quien era antes de que estuvieras aquí.
Danzo entre cuatro paredes
esperando a que me liberes,
una ausencia asfixiante
con música en vinilo puesta en repetición.
Voy a extender mis alas
y a volar lejos de esta casa,
voy a imaginar que vuelvo a estar con el corazón intacto,
que no voy a amar a pedazos.
El estéreo chilla en mis oídos
y no puedo silenciar cada ruido
que brota en mi alma cómo un lejano aullido.
Si fueses una canción te escucharía sin reparos
y sé que mi espíritu se iluminaria cómo nunca lo ha hecho,
pero todo está en silencio salvo por ese piano
y estoy por mi cuenta totalmente.

lunes, 6 de abril de 2015

Saliendo de una noche desgarrada.

Olvidándome de todas las noches dónde me arropaba la madrugada
me pregunto si volverás a recordar nuestras miradas,
si no has olvidado el color de mis ojos
y estarás atascada en una memoria que se niega a morir.
Una flecha y corazón
para romper todo este amor,
saltos entre lágrimas y calma
que marean a mi alma.
Un pequeño descanso no vendría mal,
escapar de tu roce y tu toque
mágicos pero hoy macabros.
Ya te lo advertí:
Empujame al abismo si te vas a ir,
que yo no quiero vivir sin ti.
Ahora resido en una tormenta de nieve
donde todas las huellas han sido borradas
y estoy perdida sin esperanza de ser encontrada
muriendo de pena
muriendo por ti,
algo que me prometí
que no dejaría pasar
Pero mis palabras una vez más son cómo mis esperanzas:
falsas.