lunes, 10 de noviembre de 2014

Amor de distintos matices.

Desesperación en este mundo gris
con cuatro paredes
semejante a mi habitación.
Los gritos son pinceladas de color
que explotan
pero por mi interior.
Echar de menos lo considero
sinónimo de dolor,
dejo mis lágrimas preparadas
para cuando acudas a mi mente de madrugada.
Salto de palabra en palabra
buscando una escapatoria
a esta tortura ya falta de volumen
y consideración.
Bebo textos para ahogarte en redención
pero siempre acabo haciendo los mismos poemas,
con palabras resecas
que no captan tu esencia.
Nuestro amor brillo cómo la Navidad en Nueva York,
pero visto desde lejos se asemejó
a una estrella fugaz;
tan bonita
tan breve
tan especial.
Las teclas de piano se asemejan a mis noches:
negras por la oscuridad
y en blanco,
con un folio en mano
para paliar
los consecuentes ataques de ansiedad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario